por Love
Estimado Profesor,
Lo siento, pero esta semana decidí no escribir un ensayo. Decidí redimirme de las obligaciones que me subyugan dentro de mi vida académica para realizarme dentro del ámbito de mis sublimes aspiraciones terrenales: dormir siesta, ir a un asado, ver una película… y tantas otras cosas en que prefiero ocupar mi tiempo. Nada de sentarme frente a un computador una tarde de fin de semana a cranear algo qué decir. No señor, nada de eso. Espero que no se enoje conmigo por tanta osadía. Le ofrezco el consuelo de que, al menos, estoy aplicando en mi vida diaria algo aprendido en el curso, y que me ha hecho sentirme liberada de estos deberes de los cuales, yo creía, no me podía desligar. Respetuosamente, déjeme decirle que le agradezco esta ocasión de hacer lo que realmente quise todo este tiempo que ha durado mi vida universitaria: ya me emancipé.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home