lunes, abril 24, 2006

No seré yo

LE TÙT, LE TOIX recomienda a sus lectores la virginidad como camino de vida, y les sugiere revisar el siguiente material de apoyo, cortesía de la Asociación Nuevo Renacer, por una juventud sin máculas

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Palomas

por El Cortés

Sé qué es un jacarandá, y también la diferencia (cada primavera) entre un plátano oriental y un tulipero. Conozco, incluso, la belleza particularísima de la hormiga y de la piedra. Es más, osaría decir que he logrado convivir en armonía con todos ellos. En cambio, no logro comprender qué son las palomas.

Bueno, evidentemente que lo sé. Son esos poco gráciles bicharracos grises, de mutiladas patas rojas y paso cadencioso, que caminan, vuelan, arrullan, picotean, cagan, comen, duermen y se aparean frente a todo el mundo. Tanto sé lo que son, que tengo la seguridad de haber hecho una enumeración exhaustiva de cuáles son todas sus actividades –reitero: comer, picotear, arrullar, cagar, volar, caminar, dormir y aparearse-, sin temor a dejar ninguna afuera.

Lo que no logro comprender es qué son, “en relación a mí”; para qué están, qué función cumplen en “mi” ecosistema. No comprendo qué posición, como ser humano, tengo yo frente a ellas, y por lo tanto, qué actitud corresponde adoptar. Es algo que, verdaderamente, aturde el entendimiento. Porque, un águila, por ejemplo, se comprende. El águila es majestuosa, y se explica por sí misma. Sencillamente está ahí, en plenitud de belleza y arrogancia, y con eso basta. Pero una paloma… ¡una paloma no es un águila! Es cosa de verlas: ¡son un maldito asco!

Lo primero, lo peor de todo, son esas patitas rojas, siempre con uno o dos dedos faltantes. Hoy vi una que, sencillamente, no tenía dedos, sólo dos muñones repulsivos al final de sus extremidades, sobre las que se contoneaba indecorosa. Pero están también sus repugnantes y abultados cuerpecitos, todos cubiertos de plumas grises, blancas, negras, verdes y moradas. Están sus ojos inexpresivos y también lo que pueda haber debajo de sus alas consumidas.

Pero, ¿no podría decirse, acaso, lo mismo de las cucarachas o los ratones? Indiscutiblemente no. El ratón y la cucaracha tienen perfecta conciencia del lugar que ocupan en el mundo, es decir, el peor. Apenas te ven, salen corriendo despavoridos, y se ocultan en algún escondrijo oscuro y nauseabundo. Son, en definitiva, criaturas tímidas, inmundamente tímidas, cierto es, pero tímidas al fin.

No sucede lo mismo con la paloma. Ella camina por las plazas y los patios de la universidad, con la más perfecta seguridad de que ese es el lugar que le corresponde. Pero no sólo camina: ¡hace todo lo que le venga en gana! – no hace falta volver a referirse a ello-, como si uno no estuviera ahí y sin el más mínimo recato. Mas, a diferencia del perro, que se comporta también un poco de esta manera, la paloma no tiene ni la menor necesidad del hombre (y menos aún el encanto de algunos perros). Para ellas, nosotros, criaturas terrestres y populosas, somos las palomas, y ellas son las reinas absolutas de la creación.

Es por esto que he llegado a considerarlas un misterio, una gran incógnita. La más malvada de las incógnitas. ¿Son creaturas de Dios? Si esto fuera así, entonces no se comprende porqué esa persistencia en contrariar el mandato divino de la humana primacía por sobre los demás animales. Insiste en ello cada vez que vuela rampante sobre nuestras cabezas, cada vez que deja caer sus excrementos sobre nuestros hombros, o que camina insolente sobre la mesa a la que uno se sienta. La paloma, literal y alegóricamente, se caga en todo, y en todos.

No, no son creaturas divinas. Son un bicho estúpido y demoníaco. Un plan fallido consistente en boicotear la obra celeste, un aborto maligno. Ellas no lo saben, no pueden saberlo. Difícilmente podría hablarse de psicología respecto de una paloma. Lo sabe sólo quien las ha creado, quien ha confundido a los hombres, haciendo de ella un símbolo de las cosas más altas y ennoblecedoras. Es como si el gran y eterno mentiroso, impotente ante la jerarquía y belleza de lo creado, se permitiera esta pequeña venganza.

Y ahora, ahora lo sé yo también. Lo sé cada vez que las veo observarme, como gárgolas rencorosas, desde lo alto de un tulipero.

lunes, abril 17, 2006

Asociación

por Infante

Después de pagar el lápiz recién elegido, no tenía nada más que hacer en esa oscura galería del Centro. Iba saliendo. Escuché a una de estas personas vendiendo sus productos. Me di vuelta, no quería adquirir uno de sus objetos claramente. La sorpresa que me llevé fue mayúscula, vi en la solapa de su chaqueta un letrerito, que junto con el nombre decía “Asociación de Ciegos Homosexuales”. ¿Qué quería decir esto? Se me pasaron mil cosas por la cabeza en este par de segundos. Tenía muchas preguntas por hacer. Había una sola forma en dilucidarlas todas y no estar mil días conversando con esta persona. Tenía cosas pendientes por hacer. Le pregunté por el precio de una antena que vendía, la compré. Necesitaba lograr algo de su confianza. Acto seguido me pregunta mi nombre. Me debe haber notado algo dubitativo y con ánimo de intruso. Era a mi quien me interesaba saber su nombre. Le dije el mío, y el me dijo el suyo. Roberto se llamaba, debe haber tenido unos 50 años.
Mientras mas aumentaba este dialogo más quería saber de esta cosa. Hasta que le pregunté de que se trataba esta Asociación a la que pertenecía. Algo serio se puso y me pidió que me acercara. En voz baja me dijo que era una asociación de ciegos y homosexuales y que se reunirían este sábado a las 6 de la tarde en Vicuña Mackenna con Rancagua. Me dijo que notaría fácilmente donde era.
Ahora dependía de mi asistir o no. Claro, debía mimetizarme en algo. Conseguí un bastón, lo de ciego ya estaba cubierto. Pero aquí la gran duda, lo dejaba así o me ponía algo para dar el carácter homosexual. Contra todo lo esperado por mi mismo, me probé alguna ropa. No iba por ahí la cosa. Era mejor tener una “actitud” gay.
Sin duda no era muy lejos de donde vivo, pero debía tomar una micro. Comienza la actuación. Ciego y homosexual. Pensaba que pasaría más inadvertido que siempre. No fue así. Veía como todos me miraban pero seguía digno en lo mío. Vi un ciego cerca de la dirección y dije a el le pregunto. Nada sabía. Ya era la hora y seguía buscando el lugar junto al toc-toc de mi bastón.
Me preocupaba no encontrarlo, así que pregunté a tipo que se me acercaba si conocía esta asociación. Antes de responderme algo estallaban en risas. Más de 20 personas y nada. En la dirección que me dio había una farmacia y una gran estación de bencina. Algo andaba mal. Ya era un cuarto para las siete y la actuación se acabó. Ese maldito ciego me cagó. Claro quien más iba a caer en esta broma. Los videntes, obvio. Sin lugar a dudas el letrero de este ciego no lo iban a leer otros ciegos homosexuales.
Me cagó no más. Volví a mi casa con el bastón, pero ahora claramente con una actitud mas varonil.

martes, abril 11, 2006

Proxémica

Por El Cortés

Detesto esa ínfima distancia que mantienen ciertas personas, entre boca y boca, cuando le hablan a uno. Es un odio común, generalizado, un aborrecimiento de muchos contra muchos. Gracias a Dios, somos mayoría aquellos que, decorosamente, custodiamos la exclusividad de nuestro metro cuadrado, garantizando así las normas mínimas de civismo y recato que hacen posible el acontecer social. De esta manera, confiados en nuestra superioridad numérica, bajamos la guardia y vivimos tranquilos, descansando en la idea de la que generalidad de nuestras conversaciones se entablarán siempre desde una encantadora lejanía.
Pero, aquellos que gustan de la inmediación de las narices, andan siempre rondado los círculos de conversación, y sin que apenas alcancen las víctimas a darse cuenta, se plantan fortuitamente a uno enfrente, mientras comienzan con sus monólogos eternos. Son gente apasionada, de ojos saltones y molestos timbres de voz, a veces chillonas, nasales o engoladas. Con frecuencia apuntan con las manos o emiten onomatopeyas y risas guturales. La gente afirma de ellos que tienen necesidad de cariño, que desean ser escuchados…
Y uno, que feliz criticaba el debate de las primarias o daba oídos a las andanzas de fulano de tal el viernes por noche, se ve de pronto excluido de tan agradable conversación, para terminar respondiendo con monosílabos a un atropellamiento de exclamaciones acerca del último episodio de la guerra de las galaxias o las habilidades de sus mascotas.
Desde ya, va quedando claro que cualquier intento de evasión será inútil, que no hay poder humano capaz de contener tan efusiva arremetida. Las victimas comienzan a sentir una presencia humana que las invade, una presencia que, digámoslo con todas sus letras, se traduce en un tufo que choca contra sus caras espantadas. Sin embargo, no es necesario que esta “humana calidez” consista en una niebla hedionda, porque hasta las bocas más limpias expelen un vaho tibio que, exhalado frente a nuestras narices, es suficiente para exasperarnos.
Mas, si aquel aliento, además, apesta, si nuestro dialogante muestra al hablar su boca infesta o unos dientes putrefactos, aquella exasperación de la que hablábamos no tardará en convertirse en un terror orgánico, que se irá apoderando lentamente de nuestra persona.
Es en ese preciso momento, en que uno se encuentra ya completamente descompuesto, que concluimos que hay odios que se justifican; en que se desea que esta gente no exista, o que al menos, se junten solo entre ellos, juntos, muy juntos.

viernes, abril 07, 2006

me carga de Messenger

en vivo! dice:
paco

PACO dice:
dime

en vivo! dice:
hay dos cosas que me cargan de Messenger

PACO dice:
jaja

en vivo! dice:
1: la gente que abusa de los signos de exclamación en sus mensajes y en sus nicknames

PACO dice:
algo así como PACO!!!!!!!!!!!!

en vivo! dice:
ejemplo: un weon ahora en mi msn se llama: Diego!! Orgulloso de Proyecta!!!! Operaciones Proyecta UC!!!

PACO dice:
por suerte no tengo un weon asi
claro que las minas son mejores para eso

en vivo! dice:
si te diria que un hombre que usa mucho signo de exclamación se puede sospechar que es medio gay

PACO dice:
totalmente

en vivo! dice:
vamos al punto 2

PACO dice:
dale

en vivo! dice:
me apesta la gente que usa abusivamente del nickname y del mensaje personal para difundir actividades sociales, universitarias, electorales, religiosas, etc, etc, etc

PACO dice:
eso me APESTA PERO CON TODO

en vivo! dice:
puta es que esa wea la encuentro asfixiante

PACO dice:
tipico del guaton lopez, pancho….mguc

en vivo! dice:
bueno, pancho tambien cae en otra falta pero que no es tan grave:
se trata del abuso de los puntos suspensivos, hay gente que no puede hablar por msn sin usarlos

PACO dice:
jajaj… yo los ocupo harto pero no en el nombre
a mi la wea que me apesta es la florcita culia que se ponen las minas
parece una tumba anticipada

en vivo! dice:
terrible

martes, abril 04, 2006

Decreto Supremo

por Florentino Ariza

DECRETO SUPREMO N° 3.477,07936

Crea el Ministerio de la Burocracia
Dirección Nacional de Timbraje y Estampado
Superintendencia de Asuntos Superfluos

Artículo 1°: Establézcase mediante el presente Decreto el Ministerio de la Burocracia, la Dirección Nacional de Timbraje y Estampado, y la Superintendencia de Asuntos Superfluos. Ratifíquese este decreto con plebiscito popular y ley que ha de ser aprobada por mayoría absoluta.

Artículo 2°: El Ministerio de la Burocracia será el órgano encargado de velar por la ineficiencia del Estado, la dificultad en los trámites, y de todo acto administrativo que involucre un gasto innecesario de tiempo y dinero por parte de algún ciudadano de la República.

Artículo 3º: Todo chileno podrá optar al cargo de Ministro de la Burocracia. Los requisitos para optar al proceso de pre-postulación al cargo son:
- Tener más de 70 años de edad.
- Experiencia igual o superior a 50 años en el Servicio de Impuestos Internos, Dirección Regional de Aguas Servidas, Tesorería General de la República, Corporación de Asistencia Judicial o el Parque Metropolitano.

Artículo 4°: La Dirección Nacional de Timbraje y Estampado (DINATIES) será el órgano encargado de autorizar todo documento emitido por el Estado y sus organismos. Todo acto en contravención a este artículo es nulo y el infractor estará afecto a una multa equivalente al 5% del valor reajustado que tendría el Diezmo Real de la Corona Española si estuviera vigente al momento de dictarse el presente Decreto.
Las oficinas de la DINATIES se encontrarán en la curva 25 del camino a Farellones, y su horario de atención será de 15:00 a 15:20 horas.

Artículo 5°: La Superintendencia de Asuntos Superfluos (SUPASUP), será el órgano encargado de coordinar todo acto considerado infecundo e inservible para el actuar de la Nación.

Son materias propias de la Superintendencia de Asuntos Superfluos, entre otras:

- Reclamar a todos los pueblos Latinoamericanos que el charango es chileno.
- Coordinar la asignación de los postulantes a la Corporación de Asistencia Judicial.
- Asegurar la circulación de las monedas de $5.
- Administrar el canal del Senado.
- Preparar diariamente la pauta informativa del noticiero Meganoticias.


Anótese, tómese razón y publíquese.
Michelle Bachelet Jeria, Presidente de la República
Andrés Zaldívar Larraín, Ministro del Interior

sábado, abril 01, 2006

Vida Universitaria

por Lucky Thompson

Joaquín es uno de esos tipos exitosos. De un físico envidiable, un vestir fino y sofisticado. Su novia es una morena fantástica: cuerpo de modelo y cabeza de socióloga, inevitablemente destina a un doctorado en Francia. Ella y él son de buenas familias y prometen futuros dignos de recuerdo.

Alexis es uno de esos tipos silenciosos. De un físico común, en el cual resalta una barba hirsuta que le cubre hasta los pómulos. No tiene novia. Estudia Química en la misma Universidad donde Joaquín estudia Derecho. Su mayor afición son los venenos, los conoce a fondo, pero nunca ha probado sus efectos, aunque, hay que decirlo, ha pensado hacerlo en si mismo.

Joaquín estudia todos los días en la biblioteca, esa que comparte Derecho, Química y Medicina. Lo hace antes de ir a su trabajo, es procurador en una de las mejores oficinas de abogados del país. Siempre lleva su agua mineral, lo refresca y esta de moda. Alexis lo observa muchas veces.

Ese día y como siempre Joaquín estudia en la biblioteca. Se para unos instantes y deja su agua mineral sobre el escritorio. Alexis lo observa. Alexis se acerca al escritorio de donde Joaquín se paró, extrae un gotero de su bolsillo, y vierte con cuidado tres gotitas en el agua mineral.

Joaquín vuelve a su escritorio, y antes de comenzar nuevamente con su estudio, con la misma confianza de siempre, esa que lo acompaña en todo, toma un gran sorbo de agua mineral. Joaquín se contrae con violencia, cae al suelo con espasmos, sus ojos se tornan blancos, y saliva baba blanca como un perro rabioso. Alexis observa.

Joaquín muere… mejor vestido que nunca.